Tal vez te ha pasado que es la hora de comer y te sientes inquieto, porque tus ganas de jugar son más fuertes que tu hambre. Además, tu mamá insiste en que debes comer. Tú ya lo sabes, pero en ese instante no puedes evitar una pregunta: ¿por qué debo comer? ¡Ten cuidado!, pues la respuesta puede venir de quien menos te imaginas.

Ediciones Castillo, México, 2005
(Colección La otra escalera)

Temas: Los alimentos y el cuerpo

Áreas afines: El cuerpo, La naturaleza

Etapa lectora recomendada: para los que empiezan a leer